Así se llama una serie documental de la BBC que los lunes por la noche retransmite Canal 9, en concreto el de este lunes hablaba sobre algunos mitos de las dietas de adelgazamiento.
El programa giraba en torno a una pareja de mediana edad, John y Leslie, ambos con obesidad mórbida. Al comienzo del programa él pesaba 119 kgs. y ella 137. Ambos habían probado toda clase de dietas de adelgazamiento sin resultados.
Durante el programa una dietista les va recomendando una serie de cambios en sus hábitos, estos cambios habían sido probados en grupos o parejas que se sometían a estudios o pruebas, supervisados científicamente.
El primer estudio hablaba sobre el metabolismo, personas que comen lo que quieren y no engordan, ¿somos acumuladores o quemadores?
Cogían a una pareja de amigas, misma edad y mismo estilo de vida. Una de ellas come a todas horas y todo lo que le apetece (patatas, pasteles, golosinas, etc...) y está delgada.
La otra se pasa la vida a dieta y sin embargo tiene sobrepeso.
Ambas aseguran que más o menos comen lo mismo, sin embargo una tiene problemas de peso y la otra no.
Las someten a una prueba para analizar su metabolismo (ritmo al que nuestro cuerpo consume energía).
La prueba consistía en meterlas en una bolsa de plástico, tumbadas en una camilla, conectadas a un tubo y .... no me acuerdo exactamente de más cosas..
Por otra parte les daban a beber agua isotópica (comentaron además que es el agua más cara del mundo, contiene isótopos radioactivos, sobre 500 euros la botella... ahí es na). Dichos isótopos se adhieren a las ¿células o moléculas? no lo recuerdo tampoco, dichosa memoria... la cuestión es que al orinar esos isótopos se "chivarían" de las calorías ingeridas.
El estudio concluyó que tenían metabolismos muy similares y que la chica delgada comía un 50% menos que la chica con problemas de sobrepeso.
Curioso, porque ambas tenían la sensación de que la delgada comía mucho más que la gordita. Además les indicaron que la chica delgada estaba unos 10 kilos por debajo de su peso y la otra, 10 kilos por encima de su peso.
Así que la próxima vez que oiga eso de que alguien se pasa el día comiendo y no engorda, ya sabré lo que pasa, que posiblemente me encuentre con alguien que tiene una percepción errónea de lo que realmente come. Y lo mismo si alguien me dice, yo no como casi y engordo.
El excedente de calorías se almacena en forma de grasa, si se sufre sobrepeso es porque estamos comiendo más de lo que necesitamos, que gran descubrimiento ¿verdad?
Segundo estudio, comidas que sacien. En esta ocasión cogen a 3 chicos de edades y peso similares, están en ayuno 12 horas. Los encierran en un cuarto, por separado y a cada uno le llevan una comida con las mismas calorías pero que provienen de distintos alimentos.
Chico 1: comida proteica, pollo y pasta.
Chico 2: comida grasa, pasta con una salsa calórica.
Chico 3: carbohidratos, pasta hervida y tomate.
A las dos y a las cuatro horas de haber comido les van preguntando la sensación de hambre a cada uno.
Finalmente les llevan 3 platos de pizza idénticos, el resultado es este:
Chico 1 (el de las proteínas): no come casi nada del plato de pizza.
Chico 2 (el de las grasas): se come toda la pizza y lo intenta con el plato... jejeje!!! nooooo, sólo la pizza.
Chico 3 (el de los carbohidratos): se come casi toda la pizza.
Conclusión del estudio, las proteínas (pescado, carnes, preferiblemente magras, y lácteos desnatados) sacian durante más tiempo.
Volviendo a Leslie y John, la dietista les aconseja comer carne sin grasa y que la pieza no tiene que ser más grande que la palma de la mano, y del grosor de un tarjetero. Y acompañar a la proteína de mucha fruta y verdura.
Tercer estudio, sobre el tamaño de las raciones.
Escogen a 150 personas y las invitan al cine y a palomitas. Los dividen en dos grupos y a cada uno les dan un bote de palomitas.
Grupo 1, bote de palomitas con 120 grs.
Grupo 2, bote de palomitas con 240 grs. Además en este grupo la mitad de los botes contenían palomitas hechas dos semanas atrás.
El grupo 2 (ración grande) comió hasta un 40% más que el grupo 1, a pesar de que hubo personas que manifestaron que las palomitas no estaban muy buenas y que además estaban blandas.
Conclusión del estudio, cuanto más grande más comemos.
A Leslie y John les aconsejan comer en platos pequeños para disminuir las porciones.
Cuarto estudio, ver lo que comemos. Ayuda visual.
Cogen dos grupos y les sirven para comer patas de pollo.
Al grupo 1, les recogen los huesos conforme van comiendo, siempre tienen el plato limpio de restos.
Al grupo 2, no les recogen los huesos y los restos de lo que van comiendo se van almacenando en sus platos.
Resultado del estudio, el grupo 1 (los que no tenían restos en el plato) comen un 10% más que el otro grupo.
A Leslie y John les aconsejan llevar un diario alimentario.
Escribir lo que comemos ayuda a reconocer lo que ingerimos. Al registrar lo que tomaban en el diario, John se dio cuenta que llegaba a ingerir 43 cucharadas de azúcar al día. ( A mí me costó creerlo la verdad).
Quinto estudio, beber agua antes de comer sacia.
Cogieron a dos parejas.
Pareja 1, toman un plato con pollo, champiñones y brócoli. Toman un vaso de agua antes de empezar a comer.
Les hacen conducir por el desierto y a los 45 minutos rellenan un cuestionario con la sensación de hambre que tienen.
Pareja 2, toman los mismos ingredientes del plato de la pareja 1, pero se los trituran junto al vaso de agua. Es decir, los toman en forma de sopa.
A los 45 minutos también rellenan el cuestionario y también van conduciendo por el desierto (esto del desierto no entiendo muy bien porqué, la verdad).
El resultado del estudio fue que la pareja que había tomado alimentos sólidos tenía más hambre a partir del minuto 90. Resultado, la sopa sacia más.
Además hicieron una resonancia magnética en el hospital a una persona a la que le daban de beber agua a con el estómago vacío. El agua entraba y estiraba el estómago y acto seguido salía. Es decir, el agua pasaba por el estómago sin detenerse, no permanecía en él ya que no tiene nutrientes.
Hicieron lo mismo con la sopa, y se veía entrar la sopa en el estómago, lo estiraba y permanecía allí. Como la sopa tenía nutrientes permanecía en el estómago, para que éste hiciera su trabajo.
Por supuesto hablaban todo el tiempo de sopas bajas en grasas.
La conclusión del estudio fue que el agua espesada con alimentos permanece en el estómago. Sin embargo al ingerir agua y comida por separado, el agua pasa por el estómago y se marcha, permaneciendo sólo la comida.
Sexto estudio, los lácteos ayudan a adelgazar.
Escogen a un chico para el estudio y tiene que llevar una dieta rica en calcio durante una semana.
La semana siguiente ha de seguir una dieta baja en calcio.
La dieta constaba ambas semanas de las mismas calorías y cantidad de grasas.
Durante dos semanas recogen los excrementos del chico (un poco marranote este estudio) y los analizan.
Tardan unos tres meses ya que congelan las heces, las enrollan, las chafan y las cuecen (lo que yo decía una marranada).
Bueno al grano, la cantidad de grasa excretada en heces durante la dieta rica en calcio es el doble que la cantidad excretada mientras seguía la dieta pobre en calcio.
Conclusión del estudio, el calcio reduce la absorción de las grasas (se adhiere a las grasas y se va con los excrementos al no poder digerirlo). Por supuesto hablaban de lácteos desnatados.
En cuanto a Leslie y John, al cabo de 18 semanas habían perdido:

Leslie, 15'5 kilos (17 cm) y John, 12 kilos (18 cm).
Conclusión propia, si habéis aguantado leyendo hasta aquí, os merecéis un premio!!!!
Espero no haberos aburrido mucho y que os haya parecido interesante.
Chao!!!