Frase de la semana

Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa

martes, 5 de febrero de 2013

PAN INTEGRAL CASERO

(Reedito la entrada mejorando las explicaciones del paso a paso. Va por tí Amelia!!!)

Viendo el otro día las entradas de Javi y Amelia sobre las medias verdades que nos cuentan en muchos alimentos que compramos, como por ejemplo el pan integral (que no es integral, porque está hecho con harina blanca-refinada a la que añaden un puñado de salvado). Pues se me ocurrió que podía compartir la receta de pan que últimamente estoy haciendo y que poco a poco voy mejorando.

Así que ahí va por si os interesa, es un pan sencillo de hacer, no requiere mucho esfuerzo ni muchos utensilios -que a veces es lo que nos tira patrás a la hora de hacer pan en casa-. No hace falta ni amasadora, ni piedra de hornear, ni banneton para el levado, ni un molde especial, ni na de na... sólo hace falta un poco de tiempo y ganas.

Lo que obtenemos es una pan de miga densa y compacta, con mucho sabor. Nada que ver con los panes de molde integrales que podemos encontrar ahí, a mí me recuerda a los panes que he comprado en ocasiones en el herbolario a precio de jabugo...

Los ingredientes son muy sencillos y económicos: 
- 1/2 kilo de harina integral
- un sobre de levadura de panadería o un cubito de levadura fresca
- agua templada, la que admita, pero más o menos un vaso
- una pizca de sal, entre 3-5 grs.
- un chorrito de miel (ayuda a actuar a la levadura pero no es un ingrediente indispensable)
- una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra (o cualquier otro que queráis)
- opcional: semillas de sésamo, de amapola, avena, pipas, etc...

Herramientas:
- un bol para mezclar
- un trapo limpio y húmedo
- un molde tipo cake
- opcional, papel vegetal o de hornear para forrar el molde
- nuestras manitas
- y evidentemente un horno

Elaboración:
1. Ponemos en el bol la harina y la levadura, si es fresca la desmenuzamos con la mano o la diluimos con un poco del agua templada. Mezclamos con la mano.

2. Añadimos la miel y la cucharada de aceite. Mezclamos con la mano.

3. Añadimos poco a poco el agua, no echar toda de golpe porque es necesario ir viendo el agua que admite la masa, esto depende mucho de la harina. Seguimos mezclando con la mano.

4. Añadimos la sal, no la pongo al principio porque según he leído por ahí no es bueno que la levadura entre en contacto con la sal. Seguimos mezclando hasta obtener una masa lisa y que no se pegue mucho a las manos.

5. Sacamos del bol y amasamos sobre la encimera o la tabla de cocina. Yo suelo amasar sobre unos 5 minutos, pero hay veces que no tengo mucho tiempo o no tengo ganas y amaso lo justo, hasta que la masa está un poco elástica.

6. Pasamos la masa al bol donde hemos hecho la mezcla y dejamos reposar cubierto con un paño húmedo. El tiempo de reposo dependerá de la humedad y la temperatura ambiental, pero más o menos tiene que reposar hasta que doble su tamaño.

7. Hacia el final del reposado de la masa precalentamos el horno, yo lo pongo a 240º, calor arriba y abajo y con el ventilador. En ese momento meto en la parte más baja del horno una fuente de pyrex con agua para conseguir que haya humedad dentro del horno cuando horneemos el pan.

8. Pasado el tiempo de reposo, sacamos la masa del bol y volvemos a amasarla para desgasificar la masa. Pasamos la masa al molde donde la vamos a hornear, que previamente he forrado con papel vegetal para facilitar el desmoldado del pan (tan fácil como tirar del papel).
Llegados a este punto podemos hacer dos cosas: o bien horneamos directamente la masa tal cual está o la dejamos levar de nuevo y la horneamos.
Yo he probado a hacerlo de las dos maneras y la verdad, no encuentro grandes diferencias en el resultado final.

9. Metemos el molde en el horno, altura media, bajamos la temperatura del horno a 180º, apagamos el ventilador y dejamos calor sólo en la parte de abajo del horno. El tiempo de horneado más o menos es de 40 minutos. Pero lo del tiempo y la temperatura depende mucho de cada horno, es cuestión de ir probando.

10. Pasados los 40 minutos podemos comprobar que está hecho pinchando el pan con un brocheta y viendo si sale seca. Si ya está lo sacamos y en cuanto podamos manipular el molde sin quemarnos lo desmoldamos y dejamos enfriar el pan sobre una rejilla. 

Yo corto todo el pan en rebanadas y lo congelo en bolsas, así por la mañana cuando desayuno saco dos rebanadas de pan y las pongo directamente en la tostadora. Mmmmmm bueníiiiiiiisimo!!!

IMPORTANTE cortar el pan cuando está completamente frío, sino se rompe un montón.

En esta ocasión le añadí unas semillas de sésamo antes de hornearlo.

Et voilà!!!
   



No he probado todavía pero seguro que con esta misma receta se pueden hacer panecillos para preparar bocatas, o una hogaza de pan redondo y grande... es cuestión de ir probando.

PD: tengo que mejorar la fotografía y los estilismos ;)

¡¡Hala!! a hornear se ha dicho


viernes, 25 de enero de 2013

Lo inevitable del amor




Vuelvo con mis libros y mi querida Nuria Roca, este es su cuarto libro y el segundo escrito junto a su marido Juan del Val.

Que puedo decir, ¡me ha encantado! como los anteriores, no he parado hasta acabarlo. Tenía ansia por saber lo que iba a pasar, porque en este libro nada es lo que parece y nadie es quien dice ser, ¿o sí?... un libro con muchas casualidades ¿o no? y que al igual que en sus anteriores novelas sientes a los personajes cercanos y reales como la vida misma.

Yo, en cada novela de Nuria Roca he creído ver una parte de ella en sus personajes, como no la conozco personalmente esto no es más que imaginación mía, pero cuando describe a sus mujeres protagonistas no puedo evitar pensar que hay cosas en ellas que me parecen muy suyas. Y tampoco puedo evitar fantasear deseando ser la protagonista de todas sus novelas, son siempre taaaaaan guapas, taaaaaaaan exitosas, taaaaaaan queridas, taaaaaan ideales... y con ese puntito de "chica encantadora y desastre" que hace que no sean repelentemente perfectas.

En esta novela como en las anteriores, aparecen escenas de sexo muy gráficas (aún no he leído la trilogía de Grey pero desde luego Nuria y su marido me parecen muy buenos escribiendo/describiendo escenas de sexo). Son lo suficientemente breves como para no etiquetar la historia de erótica, pero están lo suficientemente presentes para deleite de nuestra imaginación.

Desde luego la firma inconfundible de Nuria (y de su marido) es el sexo y la muerte, algo que se repite en sus novelas anteriores, Los caracoles no saben que son caracoles y Para Ana (de tu muerto).

Me ha gustado que en esta última novela aparece el personaje protagonista de Los caracoles no saben que son caracoles, novela que si lees seguro que le cojes cariño al personaje de Clara, su protagonista.

Aquí la sipnósis oficial del libro:

Nuria Roca y Juan del Val vuelven a acertar con una novela en la que si crees saber lo que está pasando, posiblemente te equivocas.
María dirige uno de los estudios de arquitectura más prestigiosos de España. Guapa,  inteligente, con éxito, tiene un marido de película y dos hijas preciosas... Así es su vida... aparentemente.
Pero ¿por qué no ha sabido nunca quién es su verdadero padre? ¿Dónde están sus amigas? ¿Cuál es la situación financiera de su empresa? ¿Quién es ella realmente? Una estafa, una muerte inesperada, una madre con poderes, intriga, sexo e, inevitablemente, el amor.


¿Habéis leído algo ultimamente?



miércoles, 23 de enero de 2013

Necesito un Chicote en mi vida

Sí, eso es, necesito un Chicote en mi vida, pero no un chicote por grande y hermoso, sino un Alberto Chicote, porque mi cocina es una pesadilla, por lo menos para mí.

 No sé como me lo monto pero cada día soy más desorganizada en mi casa, y sobre todo sobre todo, en la cocina. Mi cocina, es una cocina de platos sencillos y poco elaborados, no sé, lo más elaborado que puedo preparar es una lasaña, un pollo con almendras, un caldo de cocido... cosas así. Pero funciono mucho a base de arroz blanco o con verduras, o pasta con salsa de carne y tomate, o de nuevo con verduras, carne a la plancha y ensaladas.

Realmente con estos platos la cocina no tendría que estar muy alborotada cuando acabo de cocinar, pero no sé como me lo monto que me paso una hora recogiendo trastos y guardando botes, aquello parece sodoma y gomorra, y eso que no tengo que fregar los platos que por suerte lo hace mi querido lavaplatos. 

Así que el domingo por la noche estaba viendo el programa de "Pesadilla en la cocina" y me sentí muy identificada con lo que pasaba en aquel restaurante. El dueño del local era un tío un poco energúmeno que se pasaba el día gritando y hablando mal a sus empleados, que por cierto la mayoría eran familia (su mujer, su hermano, su cuñada...) y tenía acojonaillo a todo el personal.

Curiosamente, a diferencia de otros programas en lo que los restaurantes que aparecen son un caos y no tienen suficiente afluencia de público para comer, este tío llenaba el restaurante en las comidas y en las cenas, pero a pesar de todo estaba teniendo pérdidas económicas todos los meses.

A parte de que Chicote le hiciera ver que gritar no era la solución para que las cosas funcionaran y que con gritos sólo consigues que la gente deje de hablarte, te tenga miedo y vayan a trabajar acojonados, le enseñó algo que parece muy básico y sencillo pero que allí por lo visto no lo hacían, como calcular lo que cuesta cocinar un plato y al precio que lo tenía que vender para que fuera rentable, parece ser que principalmente el problema económico venía por aquí, el tío ponía el precio que le parecía a los menús y claro con los tiempos que corren no quería cargarlos mucho y perdía dinero en cada servicio de comidas que servía.

Pero a lo que voy, desgraciadamente me vi reflejada en ese tío, siempre enfadado, culpando a los demás de lo que sale mal y siempre a gritos y voces con el personal... como yo por mi casa.

El tío intentaba no gritar y hablar de forma más respetuosa, pero claro, cuando venía el mogollón de trabajo le entraba el estrés y volvía a perder las formas y en cuestión de segundos los gritos y la falta de respeto volvían a aparecer. Pero realmente me dí cuenta del daño que haces a la gente de tu alrededor cuando Chicote los junta a todos para hablar sobre los problemas que tenían y que podía aportar cada uno para mejorar la situación y allí nadie se atrevía a hablar. Prácticamente todos acabaron llorando a moco tendido o soltando alguna lagrimita imposible de contener. Cuanto miedo había en esa cocina...  y pensé:
-Dios mío, ¿se sentirán así en mi casa cuando me pica el bicho y no puedo aguantar y voy a gritopelao con todo el mundo?

Imagino que sentirán algo similar, se sentirán atacados por mí injustamente y llega un momento en el que ya no se molestan en decírmelo porque ya, o pasan de mí o temen mi reacción... que triste.

Necesito un Chicote, que me ayude a organizarme en la cocina, a ser más recogida, a pensar y planificar lo menús de cada día (esto es mi talón de Aquiles, no consigo organizar mi dieta porque no planifico con antelación lo que voy a cocinar cada día). Y lo intento, vaya si lo intento, pero me siento delante del papel y empiezo a escribir la comida del lunes, la cena, la comida del martes, la cena, la comida del miércoles... me atasco, me atasco... parece que se me acaben las ideas y me quedo en blanco. Menos mal que sólo tengo que cocinar para cuatro, porque si de mí dependiera un restaurante... pobres clientes.

En fin, que mientras no venga a verme Chicote, tendré que conformarme con mi chicote particular, ese que tiene más paciencia que el Santo Job y que la pringó el día que el cura le dijo... hasta que la muerte os separe.☺♥

¿Y vosotr@s cómo andáis de pesadillas?

miércoles, 9 de enero de 2013

UN EJEMPLO A SEGUIR

Hola a tod@s!!! de nuevo por aquí después de unas vacaciones blogueras, la verdad es que no tenía muchas ganas de escribir y nada nuevo que contar, pero aquí estoy de nuevo.

No quiero empezar el año como todos los anteriores, con los mismos propósitos de cada año, siempre los mismos eternos propósitos que me recuerdan mis fracasos... este año no me planteo propósitos, que no quiere decir que nos los tenga, pero no lo quiero hacer como siempre, porque siempre he fallado, así que borrón y cuenta nueva, NO borrón y a continuar... que los errores cometidos son parte de la vida.

Empecé este blog en marzo de 2012 y me monté el cuento de la lechera pensando que para verano de 2012 estaría en un peso aceptable y que a finales de año habría alcanzado mi objetivo. Han pasado 11 meses y estoy en el mismo punto de partida, así que no quiero pensar que todo este tiempo ha sido eso, una pérdida de tiempo y me lo voy a tomar como un calentamiento, un calentamiento previo a un trabajo largo, duro y de mucho esfuerzo.

Así que me voy a plantear la pérdida de peso como una sesión de ciclo indoor que tanto me gusta.

Este ha sido mi calentamiento, ahora empieza el trabajo duro, trabajo de verdad, progresivo, exigente, con tres objetivos claros, (cada uno de ellos de perder 10 kilos). Y entre objetivo y objetivo, pequeñas treguas... paradas para coger aire, beber agua y continuar el camino...

Al final de mi "figurada" sesión de ciclo y de haber logrado mis tres objetivos, vendrá la vuelta a la calma, un tiempo para poner mi cuerpo en orden y "volver a casa" con la satisfacción que da el haber conseguido tus objetivos, el haber realizado un buen trabajo, un gran trabajo... esas son las sensaciones que tienes cuando acabas de pedalear una buena sesión de ciclo, trabajo intenso y reconfortante. Satisfacción...

Así que ya estoy empezando el camino de mi primer objetivo, cuando lo alcance os cuento. Y como quiero ser realista, imagino que esto no dará sus frutos por lo menos hasta finales de marzo, principios de abril. Por entonces os cuento como va mi "sesión de ciclo", porque esto ya no es una dieta... es pedalear, ponerse en marcha y no parar...

Y para reafirmar que la mejor forma de perder peso es la combinación de dieta sana y equilibrada con ejercicio físico, aquí os dejo la historia de alguien que consiguió dejar de ser GORDO. Un ejemplo a seguir.

Es de lectura obligatoria. Y con fotos... que se que os gusta.

Leer y soñar...
 

martes, 18 de diciembre de 2012

21 DÍAS DESPUÉS

El martes 11 acabé el reto de los 21 días sin tomar nada de dulce/bolleria casera/industrial.

Debo decir que lo más satisfactorio de este reto ha sido el haberlo cumplido, hacía mucho tiempo que no era capaz de cumplir a rajatabla cualquier objetivo que me planteara.

Al principio controlar el ansia por el dulce después de comer me supuso un esfuerzo, un gran esfuerzo. Pero sobre todo, sobre todo,  lo más duro fue pasar mis momentos de crisis-enfados con el mundo mundial sin acabar amorrada a una bolsa de magdalenas-galletas-ensaimadas-curasanes-o-cualquier-otra-cosa que tuviera una cantidad indecente de calorías, y no parar hasta que no quedara nada.

No puedo decir que después de 21 días haya conseguido que no tomar dulce sea un hábito, me sigue apeteciendo, para que nos vamos a engañar... pero sí puedo decir que me cuesta menos renunciar a tomarlo, y cuando lo he hecho (que ha sido en dos ocasiones después de haber finalizado el reto) lo he hecho de forma más consciente y sobre todo más tranquila. Y con tranquila quiero decir que no lo he engullido, sino que lo he saboreado.

También me he dado cuenta que el tener un reto público, mejor dicho publicado en el blog, me hacía contenerme en muchas ocasiones, tuve más tentaciones de volver a comer dulce de forma habitual una vez que la fecha final del reto había pasado. Curioso ¿no?

En lo que respecta al peso, pues no han habido muchas variaciones a la baja, sólo un quilo menos. Lo que me hace plantearme dos cuestiones:

- O no comía tanto dulce/bollería como yo pensaba (y no creo que esto sea así)

- O he sustituido el dulce/bollería por otros alimentos no dulces (pan y cereales integrales, por ejemplo. Esto es más probable que lo anterior.)

Conclusión, tengo que disminuir el tamaño de mis raciones, aunque esto ya lo sabía antes... y creo que hoy por hoy, mi forma de plantearme hacer dieta ha de pasar por ir variando muy poco a poco mis hábitos no saludables.

Tendré que marcarme muchos y pequeños objetivos. Y abordarlos de uno en uno.

El primero ha sido eliminar la bolleria de mi dieta habitual, ahora tengo que mantenerlo y tomarla sólo de forma muy esporádica (celebraciones especiales, por ejemplo. Y NO, un domingo cualquiera NO es una celebración especial).

Mi próximo objetivo, cenas ligeras... se acercan fechas complicadas, pero empiezo hoy mismo.







martes, 4 de diciembre de 2012

¿Ejercicio aérobico o anaeróbico?... mejor los dos.

A pesar de la cantidad de años que llevo haciendo ejercicio, no suelo planificar mucho mis rutinas de entrenamiento, más bien me dejo llevar por lo que me apetece hacer en cada momento y suelen ser las clases colectivas (Body Pump, Body Combat, Step o Body Step, Ciclo Indoor...) me parecen más divertidas y amenas, y no por ello menos exigentes.

Para perder peso todos sabemos que no hay nada como combinar el ejercicio con un dieta de adelgazamiento, así que cuando necesito perder peso sí que me cuestiono si el ejercicio que hago es el indicado para ello.

No es que yo sea una experta en este tema, conozco lo que me han enseñado en los dos cursos que hice de monitora y lo que leo por ahí, en libros, revistas e internet. Lo que sí tengo claro es que el tema me apasiona y que en un futuro me gustaría seguir formándome en este sentido. Pero a lo que iba, hoy quería compartir aquí parte de mis pequeños conocimientos por si a alguien le interesa el tema y le puede servir.

Existen dos tipos de "combustibles" a la hora de realizar ejercicio que nuestro cuerpo utiliza como energía, por un lado el glucógeno y por el otro la grasa.

El glucógeno es un “combustible” de alta calidad y se utiliza en ejercicios de mayor intensidad o explosividad, por ejemplo, una carrera rápida, subir un puerto de montaña en bici, una sesión de pesas...
Y por otra parte tenemos la grasa, un “combustible” de baja calidad. La grasa es el "almacenaje" de las calorías sobrantes que hemos comido y que el cuerpo guarda para usarlo en otro momento ya que cuando era glucógeno no se usó como energía.
Así que si queremos utilizar esta grasa como energía al realizar ejercicio debemos hacerlo de una forma concreta, y esta es realizando un ejercicio de mayor duración a un ritmo cardiaco moderado. Ese ritmo cardiaco ronda entre el 60% y el 70% de nuestro pulso cardiaco máximo o frecuencia cardiaca máxima (FCM).

A mi parecer conocer este dato es importante si lo que buscamos con el ejercicio es perder peso y no morir en el intento...

Existen muchos factores que pueden afectar a la hora de calcular nuestra frecuencia cardíaca máxima, por ejemplo la edad, el sexo, el peso, el estado de forma o pulso en reposo, pero para no complicarnos mucho podemos aplicar esta sencilla fórmula, ya que tampoco vamos a ir siempre a las mismas pulsaciones:

FC Máxima = 220 - edad
Partiendo del valor 220, restamos nuestra edad. 
Por ejemplo, la mía sería, 220-39 (mi edad) = 181. 
Mi frecuencia cardíaca máxima sería 181 ppm (pulsaciones por minuto).

Así de simple, ahora sólo queda calcular el 60 o 70% de ese ritmo para saber a que pulsaciones hay que ir para que nuestro cuerpo use la grasa como combustible.
En mi caso estaría bien entrenar entre 108 y 126 pulsaciones por minuto (multiplicar 181 × 0,60= 108,6 y multiplicar 181 x 0.70= 126,7).
Ese es mi rango correcto para utilizar como energía la grasa a la hora de realizar ejercicio cardiovascular.

Por otra parte, no todo va a consistir en correr, hacer bici, etc... es decir, no todo va a ser ejercicio cardiovascular, no hay que dejar de lado el entrenamiento con pesas o de fuerza. Los ejercicios con pesas ayudarán a que adelgacemos con más rapidez, ya que activan el metabolismo haciéndolo más rápido, y al contrario de lo que sucede con el ejercicio aeróbico, lo mantienen activo horas después de haber realizado el ejercicio, aumentando el consumo calórico. El músculo consume mucha energía para su mantenimiento por lo que nos permite quemar grasas hasta en reposo. Hasta dos días después de haber realizado el ejercicio el músculo está recuperándose y regenerándose para poder afrontar otro esfuerzo similar al realizado. Durante ese tiempo nuestro cuerpo seguirá consumiendo calorías derivadas del ejercicio.

Resumiendo, los esfuerzos intensos nos permiten consumir más calorías, no tanto por su duración, que puede no ser prolongada, si no por el consumo de energía durante el período de recuperación, que es mayor respecto a los esfuerzos más ligeros.

El objetivo es reducir la cantidad de masa grasa que tenemos en el cuerpo, ya que ésta no consume calorías, y aumentar la masa muscular, que sí que nos ayuda a consumir más calorías.

Ahora sólo necesitamos un pulsómetro, unas gomas o pesas, y listos para entrenar!!!






jueves, 29 de noviembre de 2012

LA VERDAD SOBRE LOS ALIMENTOS

Así se llama una serie documental de la BBC que los lunes por la noche retransmite Canal 9, en concreto el de este lunes hablaba sobre algunos mitos de las dietas de adelgazamiento.

El programa giraba en torno a una pareja de mediana edad, John y Leslie, ambos con obesidad mórbida. Al comienzo del programa él pesaba 119 kgs. y ella 137. Ambos habían probado toda clase de dietas de adelgazamiento sin resultados.

Durante el programa una dietista les va recomendando una serie de cambios en sus hábitos, estos cambios habían sido probados en grupos o parejas que se sometían a estudios o pruebas, supervisados científicamente.


El primer estudio hablaba sobre el metabolismo, personas que comen lo que quieren y no engordan, ¿somos acumuladores o quemadores?

Cogían a una pareja de amigas, misma edad y mismo estilo de vida. Una de ellas come a todas horas y todo lo que le apetece (patatas, pasteles, golosinas, etc...) y está delgada.
La otra se pasa la vida a dieta y sin embargo tiene sobrepeso.
Ambas aseguran que más o menos comen lo mismo, sin embargo una tiene problemas de peso y la otra no.
Las someten a una prueba para analizar su metabolismo (ritmo al que nuestro cuerpo consume energía).
La prueba consistía en meterlas en una bolsa de plástico, tumbadas en una camilla, conectadas a un tubo y .... no me acuerdo exactamente de más cosas..
Por otra parte les daban a beber agua isotópica (comentaron además que es el agua más cara del mundo, contiene isótopos radioactivos, sobre 500 euros la botella... ahí es na). Dichos isótopos se adhieren a las ¿células o moléculas?  no lo recuerdo tampoco, dichosa memoria... la cuestión es que al orinar esos isótopos se "chivarían" de las calorías ingeridas.
El estudio concluyó que tenían metabolismos muy similares y que la chica delgada comía un 50% menos que la chica con problemas de sobrepeso.
Curioso, porque ambas tenían la sensación de que la delgada comía mucho más que la gordita. Además les indicaron que la chica delgada estaba unos 10 kilos por debajo de su peso y la otra, 10 kilos por encima de su peso.
Así que la próxima vez que oiga eso de que alguien se pasa el día comiendo y no engorda, ya sabré lo que pasa, que posiblemente me encuentre con alguien que tiene una percepción errónea de lo que realmente come. Y lo mismo si alguien me dice, yo no como casi y engordo.

El excedente de calorías se almacena en forma de grasa, si se sufre sobrepeso es porque estamos comiendo más de lo que necesitamos, que gran descubrimiento ¿verdad?

Segundo estudio, comidas que sacien. En esta ocasión cogen a 3 chicos de edades y peso similares, están en ayuno 12 horas. Los encierran en un cuarto, por separado y a cada uno le llevan una comida con las mismas calorías pero que provienen de distintos alimentos.
Chico 1: comida proteica, pollo y pasta.
Chico 2: comida grasa, pasta con una salsa calórica.
Chico 3: carbohidratos, pasta hervida y tomate.
A las dos y a las cuatro horas de haber comido les van preguntando la sensación de hambre a cada uno.

Finalmente les llevan 3 platos de pizza idénticos, el resultado es este:
Chico 1 (el de las proteínas): no come casi nada del plato de pizza.
Chico 2 (el de las grasas): se come toda la pizza y lo intenta con el plato... jejeje!!! nooooo, sólo la pizza.
Chico 3 (el de los carbohidratos): se come casi toda la pizza.

Conclusión del estudio, las proteínas (pescado, carnes, preferiblemente magras, y lácteos desnatados) sacian durante más tiempo.

Volviendo a Leslie y John, la dietista les aconseja comer carne sin grasa y que la pieza no tiene que ser más grande que la palma de la mano, y del grosor de un tarjetero. Y acompañar a la proteína de mucha fruta y verdura.

Tercer estudio, sobre el tamaño de las raciones.
Escogen a 150 personas y las invitan al cine y a palomitas. Los dividen en dos grupos y a cada uno les dan un bote de palomitas.
Grupo 1, bote de palomitas con 120 grs.
Grupo 2, bote de palomitas con 240 grs. Además en este grupo la mitad de los botes contenían palomitas hechas dos semanas atrás.

El grupo 2 (ración grande) comió hasta un 40% más que el grupo 1, a pesar de que hubo personas que manifestaron que las palomitas no estaban muy buenas y que además estaban blandas.

Conclusión del estudio, cuanto más grande más comemos.

A Leslie y John les aconsejan comer en platos pequeños para disminuir las porciones.

Cuarto estudio, ver lo que comemos. Ayuda visual.
Cogen dos grupos y les sirven para comer patas de pollo.
Al grupo 1, les recogen los huesos conforme van comiendo, siempre tienen el plato limpio de restos.
Al grupo 2, no les recogen los huesos y los restos de lo que van comiendo se van almacenando en sus platos.
Resultado del estudio, el grupo 1 (los que no tenían restos en el plato) comen un 10% más que el otro grupo.

A Leslie y John les aconsejan llevar un diario alimentario.
Escribir lo que comemos ayuda a reconocer lo que ingerimos. Al registrar lo que tomaban en el diario, John se dio cuenta que llegaba a ingerir 43 cucharadas de azúcar al día. ( A mí me costó creerlo la verdad).

Quinto estudio, beber agua antes de comer sacia.
Cogieron a dos parejas.
Pareja 1, toman un plato con pollo, champiñones y brócoli. Toman un vaso de agua antes de empezar a comer.
Les hacen conducir por el desierto y a los 45 minutos rellenan un cuestionario con la sensación de hambre que tienen.
Pareja 2, toman los mismos ingredientes del plato de la pareja 1, pero se los trituran junto al vaso de agua. Es decir, los toman en forma de sopa.
A los 45 minutos también rellenan el cuestionario y también van conduciendo por el desierto (esto del desierto no entiendo muy bien porqué, la verdad).

El resultado del estudio fue que la pareja que había tomado alimentos sólidos tenía más hambre a partir del minuto 90. Resultado, la sopa sacia más.

Además hicieron una resonancia magnética en el hospital a una persona a la que le daban de beber agua a con el estómago vacío. El agua entraba y estiraba el estómago y acto seguido salía. Es decir, el agua pasaba por el estómago sin detenerse, no permanecía en él ya que no tiene nutrientes.
Hicieron lo mismo con la sopa, y se veía entrar la sopa en el estómago, lo estiraba y permanecía allí. Como la sopa tenía nutrientes permanecía en el estómago, para que éste hiciera su trabajo.

Por supuesto hablaban todo el tiempo de sopas bajas en grasas.

La conclusión del estudio fue que el agua espesada con alimentos permanece en el estómago. Sin embargo al ingerir agua y comida por separado, el agua pasa por el estómago y se marcha, permaneciendo sólo la comida.

Sexto estudio, los lácteos ayudan a adelgazar.
Escogen a un chico para el estudio y tiene que llevar una dieta rica en calcio durante una semana. 
La semana siguiente ha de seguir una dieta baja en calcio. 
La dieta constaba ambas semanas de las mismas calorías y cantidad de grasas.

Durante dos semanas recogen los excrementos del chico (un poco marranote este estudio) y los analizan. 

Tardan unos tres meses ya que congelan las heces, las enrollan, las chafan y las cuecen (lo que yo decía una marranada). 

Bueno al grano, la cantidad de grasa excretada en heces durante la dieta rica en calcio es el doble que la cantidad excretada mientras seguía la dieta pobre en calcio.

Conclusión del estudio, el calcio reduce la absorción de las grasas (se adhiere a las grasas y se va con los excrementos al no poder digerirlo). Por supuesto hablaban de lácteos desnatados.

En cuanto a Leslie y John, al cabo de 18 semanas habían perdido:
Leslie, 15'5 kilos (17 cm) y John, 12 kilos (18 cm).

Conclusión propia, si habéis aguantado leyendo hasta aquí, os merecéis un premio!!!!  

Espero no haberos aburrido mucho y que os haya parecido interesante.

Chao!!!



martes, 27 de noviembre de 2012

GAFAPASTIX... ¿estás ahí?

Gafapastix, no sé si llegarás a leer esto, pero por si acaso...  quería que supieras que estoy preocupada por tí.

Sé, que al igual que yo no actualizas a diario tu blog, pero ahora estás tardando más de lo habitual y además las ultimas entradas no han sido muy positivas que digamos.

No se me ocurre otra manera de llamar de tu atención, así que si lees esto POR FAVOR, actualiza el blog, cuéntanos como estas y como te sientes.

Ya ves, perdiste una "amiga" pero encontraste otras personas en tu camino, aunque nos comuniquemos de forma "virtual" somos personas reales, con problemas reales como los tuyos y con caminos similares.

Aprovecha el blog y sal de tu "escondite", si necesitas hablar aquí hay personas que quieren escucharte, al menos yo, sinceramente.

Espero que no te moleste mi atrevimiento, lo hago con toda mi buena intención.