El domingo corrí la Volta a peu del Levante, unos 5.800 metros... y no pude evitar pensar en repetidas ocasiones NO ME MEREZCO LO QUE TENGO, entreno duro en el gimnasio, entreno duro cuando salgo a correr (y con esto quiero decir que a pesar de ser la última del grupo, la más gorda y la más lenta, hago lo mismo que las demás y no falto a ningún entrenamiento), hay días que entreno dos veces: voy al gimnasio a mediodía y a correr por la tarde, otros días hago doble clase en el gimnasio, el fin de semana salgo a correr al menos un día...
Llevo dos/tres meses haciendo unas 10 o 11 horas de ejercicio a la semana, a priori puede parecer que no es mucho, pero para conseguir hacer esta cantidad de horas de ejercicio a la semana, al menos tres días hay que doblar el entrenamiento y hacer un mínimo de dos horas. Por supuesto, a todo esto sumar que soy madre y mujer trabajadora, de las muchas que trabajan fuera de casa y dentro de ella.
Bueno, pues eso, no me merezco lo que tengo... no merezco el cuerpo que tengo, ni el metabolismo que tengo, ni merezco la recompensa que obtengo tras haber trabajado duro a lo largo de la semana... que es nada, cero patatero, ninguna recompensa, porque no pierdo peso, incluso alguna semana he cogido.
Soy consciente de que no estoy haciendo dieta, y por dieta me refiero a una dieta de adelgazamiento, pero tampoco estoy comiento "mal", no estoy tomando bolleria ni a diario ni a menudo, no tomo alcohol (aunque esto nunca lo hago) y sobre todo, no estoy dándome atracones de comida, que son los que me han llevado a esta situación... estoy llevando una alimentación más o menos "normal", desde luego la puedo mejorar y tomar más verdura y sobre todo más fruta, pero pensaba que si a una alimentación más o menos normal (no me atrevo a llamar equilibrada a mi alimentación) le sumaba la practica deportiva diaria, FUNCIONARÍA ¿NO?... pues no, a mi no, esto no funciona y empiezo a desesperarme...
Tenía la esperanza cuando empecé este blog que me serviría como herramienta para cumplir mi objetivo: ADELGAZAR, tener un peso adecuado. Y quería que funcionara, aún lo quiero... quería hacer lo que tanto nos repiten los médicos: alimentación equilibrada y ejercicio físico... quería un cambio de hábitos para toda la vida.
Me niego a "estar a dieta" toda la vida, me niego a tener que cocinar una comida distinta para mí de la que cocino para mi marido y mis hijos, me niego a comer lechuga y pechuga a la plancha en las comidas familiares mientras los demás disfrutan de una comida "normal" en familia.
No quiero, no quiero y no quiero...
Sólo quiero dejar de ser gorda... la gorda que toda la vida he sido... la gorda del colegio... la gorda del instituto... la gorda de las amigas... la gorda del gimnasio, la gorda que corre... la gorda del despacho... la gorda... la gorda... la gorda... la gorda que quería dejar de ser gorda.
Mi forma de mi vida no corresponde a la de una gorda, mi forma de pensar tampoco y mi forma de actuar ¡tampoco!
CONCLUSIÓN: COMO NO ME MEREZCO LO QUE TENGO... TENGO QUE HACER ALGO PARA CAMBIARLO!!!