Frase de la semana

Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa
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miércoles, 12 de junio de 2013

ALGO QUE CONTAR

Hola a tod@s de nuevo!!!

Necesitaba "desaparecer" un tiempo, necesitaba romper con mi rutina, con mis malos hábitos... necesitaba unas vacaciones de mi misma.

Había entrado en una espiral que no era buena para mí y que ya duraba mucho tiempo, me autoengañaba, inconscientemente pero me autoengañaba, creía que estaba haciendo las cosas bien y que me esforzaba y no era así. Por eso este blog que tenía la función de ayudarme en mi lucha contra la obesidad y los malos hábitos no estaba funcionando, más bien lo contrario. Llegó un momento en que se convirtió en mi muro de lamentaciones, en mi diario de fracasos, de retos incompletos... necesitaba dejarlo por un tiempo. 

Cuando la báscula alcanzó las tres cifras, !dios mío!, tres cifras, me da vergüenza decirlo. Bueno, más bien lo que me da vergüenza es pesarlo... saltó la campana en mi cabeza y me dije:
- María, hasta aquí, más ya no
-¿dónde está la chica sana y deportista que eres?
- Tú no eres así, no puedes serlo, no te gusta...
- Pues hay que hacer algo, pero algo de verdad...

Y aquí estoy, con algo que contar... propoints. ¿Habéis oído hablar de los propoints o puntos? 
Pues sí, así es, estoy siguiendo la "dieta" de entulinea (o Weight Watchers). Aunque yo no lo quiero llamar dieta, más bien estoy reeducándome, aprendiendo a comer lo que necesito, nada más, sin restringir alimentos, sin pastillas mágicas, sin comida en sobres, sin alimentos milagrosos... sólo con alimentos de los que utilizamos cotidianamente, esto incluye alimentos sanos y no tan sanos, es decir, si me quiero comer un donut, pues ME LO COMO, y lo cuento, es decir, lo puntúo. 

No voy a explicar detalladamente en que consiste este plan de alimentación, por la web podéis ver mucha información, pero básicamente se trata de "contar y apuntar" todo lo que comes. Tienes un capital diario para comer, que es un valor en puntos o propoints, y tienes una gran cantidad de alimentos puntuados, con lo cual tu decides como gastar tu capital diario, si comes alimentos muy calóricos te saldrá muy caro, gastarás pronto tus propoints, si por el contrario decides comer de forma más saludable (frutas, verduras, arroz, pasta...) llegarás al final del día habiendo consumido únicamente el capital que tienes o menos. 

Esta nueva forma de comer a mí me está sirviendo para darme cuenta que yo antes comía sano, como ahora, es verdad yo soy una gorda sana (si es que las palabras gorda y sana pueden ir juntas en una misma frase), no tengo colesterol, ni azúcar, ni hipertensión, y estoy relativamente ágil, pero gorda, muy gorda. Así que como decía, esta nueva forma de alimentarme me ha servido para ver que comía en exceso, pero muy en exceso, y a todas horas. Y me está ayudando a controlar mucho la cantidad de comida que pongo en mi plato, y sobre todo me hace pensar si lo que me voy a comer me compensa o no me compensa comérmelo. 

En resumidas cuentas, es como gestionar la economía de casa, tienes un dinero asignado para pasar el mes ¿no? pues si gastas mucho y sin control, el dinero se acaba pronto. Ahora bien, si anotas cada gasto que haces y reflexionas sobre lo que necesitas y lo que no necesitas, pues acabas el mes sin tener que echar mano de ayudas "extras". Cuestión de organizarme y pensar, que yo antes comía y luego pensaba. Ahora pienso y luego como.

Pues como recompensa por hacer las cosas con cabeza, puedo decir con orgullo que en 5 semanas he perdido 4,2 kilos. Pero sobre todo puedo decir con orgullo que empiezo a ser yo la que controla mi cuerpo y mi mente, por lo menos en cuanto a lo de comer se refiere, y eso ya es mucho decir para mí, que soy tragona dependiente. Voy poniendo orden a mi vida poco a poco.

Ya estoy con el mismo peso que cuando empecé este blog, curioso ¿no? Cuánto tiempo malgastado!!! aunque hay que sacar provecho de todo, hasta de lo malo, y debo decir que en todo este tiempo he "conocido" gente muy maja por los blogs, así que no todo ha sido en vano ¿verdad?

He tenido nostalgia de no escribir en el blog, y sobre todo de no leer vuestros blogs, pero necesitaba desconectar totalmente y así ha sido. Pero aquí estoy de nuevo, más optimista y más ligera que antes. Mi cabeza estaba seca de ideas y de nuevo vuelvo a tener ganas de escribir, de leer, de imaginar... de vivir.

Imagen sacada de sonpareja.com

Y no, la de la foto no soy yo...jajajaja!!!!

Besos!!!!





miércoles, 23 de enero de 2013

Necesito un Chicote en mi vida

Sí, eso es, necesito un Chicote en mi vida, pero no un chicote por grande y hermoso, sino un Alberto Chicote, porque mi cocina es una pesadilla, por lo menos para mí.

 No sé como me lo monto pero cada día soy más desorganizada en mi casa, y sobre todo sobre todo, en la cocina. Mi cocina, es una cocina de platos sencillos y poco elaborados, no sé, lo más elaborado que puedo preparar es una lasaña, un pollo con almendras, un caldo de cocido... cosas así. Pero funciono mucho a base de arroz blanco o con verduras, o pasta con salsa de carne y tomate, o de nuevo con verduras, carne a la plancha y ensaladas.

Realmente con estos platos la cocina no tendría que estar muy alborotada cuando acabo de cocinar, pero no sé como me lo monto que me paso una hora recogiendo trastos y guardando botes, aquello parece sodoma y gomorra, y eso que no tengo que fregar los platos que por suerte lo hace mi querido lavaplatos. 

Así que el domingo por la noche estaba viendo el programa de "Pesadilla en la cocina" y me sentí muy identificada con lo que pasaba en aquel restaurante. El dueño del local era un tío un poco energúmeno que se pasaba el día gritando y hablando mal a sus empleados, que por cierto la mayoría eran familia (su mujer, su hermano, su cuñada...) y tenía acojonaillo a todo el personal.

Curiosamente, a diferencia de otros programas en lo que los restaurantes que aparecen son un caos y no tienen suficiente afluencia de público para comer, este tío llenaba el restaurante en las comidas y en las cenas, pero a pesar de todo estaba teniendo pérdidas económicas todos los meses.

A parte de que Chicote le hiciera ver que gritar no era la solución para que las cosas funcionaran y que con gritos sólo consigues que la gente deje de hablarte, te tenga miedo y vayan a trabajar acojonados, le enseñó algo que parece muy básico y sencillo pero que allí por lo visto no lo hacían, como calcular lo que cuesta cocinar un plato y al precio que lo tenía que vender para que fuera rentable, parece ser que principalmente el problema económico venía por aquí, el tío ponía el precio que le parecía a los menús y claro con los tiempos que corren no quería cargarlos mucho y perdía dinero en cada servicio de comidas que servía.

Pero a lo que voy, desgraciadamente me vi reflejada en ese tío, siempre enfadado, culpando a los demás de lo que sale mal y siempre a gritos y voces con el personal... como yo por mi casa.

El tío intentaba no gritar y hablar de forma más respetuosa, pero claro, cuando venía el mogollón de trabajo le entraba el estrés y volvía a perder las formas y en cuestión de segundos los gritos y la falta de respeto volvían a aparecer. Pero realmente me dí cuenta del daño que haces a la gente de tu alrededor cuando Chicote los junta a todos para hablar sobre los problemas que tenían y que podía aportar cada uno para mejorar la situación y allí nadie se atrevía a hablar. Prácticamente todos acabaron llorando a moco tendido o soltando alguna lagrimita imposible de contener. Cuanto miedo había en esa cocina...  y pensé:
-Dios mío, ¿se sentirán así en mi casa cuando me pica el bicho y no puedo aguantar y voy a gritopelao con todo el mundo?

Imagino que sentirán algo similar, se sentirán atacados por mí injustamente y llega un momento en el que ya no se molestan en decírmelo porque ya, o pasan de mí o temen mi reacción... que triste.

Necesito un Chicote, que me ayude a organizarme en la cocina, a ser más recogida, a pensar y planificar lo menús de cada día (esto es mi talón de Aquiles, no consigo organizar mi dieta porque no planifico con antelación lo que voy a cocinar cada día). Y lo intento, vaya si lo intento, pero me siento delante del papel y empiezo a escribir la comida del lunes, la cena, la comida del martes, la cena, la comida del miércoles... me atasco, me atasco... parece que se me acaben las ideas y me quedo en blanco. Menos mal que sólo tengo que cocinar para cuatro, porque si de mí dependiera un restaurante... pobres clientes.

En fin, que mientras no venga a verme Chicote, tendré que conformarme con mi chicote particular, ese que tiene más paciencia que el Santo Job y que la pringó el día que el cura le dijo... hasta que la muerte os separe.☺♥

¿Y vosotr@s cómo andáis de pesadillas?

miércoles, 9 de enero de 2013

UN EJEMPLO A SEGUIR

Hola a tod@s!!! de nuevo por aquí después de unas vacaciones blogueras, la verdad es que no tenía muchas ganas de escribir y nada nuevo que contar, pero aquí estoy de nuevo.

No quiero empezar el año como todos los anteriores, con los mismos propósitos de cada año, siempre los mismos eternos propósitos que me recuerdan mis fracasos... este año no me planteo propósitos, que no quiere decir que nos los tenga, pero no lo quiero hacer como siempre, porque siempre he fallado, así que borrón y cuenta nueva, NO borrón y a continuar... que los errores cometidos son parte de la vida.

Empecé este blog en marzo de 2012 y me monté el cuento de la lechera pensando que para verano de 2012 estaría en un peso aceptable y que a finales de año habría alcanzado mi objetivo. Han pasado 11 meses y estoy en el mismo punto de partida, así que no quiero pensar que todo este tiempo ha sido eso, una pérdida de tiempo y me lo voy a tomar como un calentamiento, un calentamiento previo a un trabajo largo, duro y de mucho esfuerzo.

Así que me voy a plantear la pérdida de peso como una sesión de ciclo indoor que tanto me gusta.

Este ha sido mi calentamiento, ahora empieza el trabajo duro, trabajo de verdad, progresivo, exigente, con tres objetivos claros, (cada uno de ellos de perder 10 kilos). Y entre objetivo y objetivo, pequeñas treguas... paradas para coger aire, beber agua y continuar el camino...

Al final de mi "figurada" sesión de ciclo y de haber logrado mis tres objetivos, vendrá la vuelta a la calma, un tiempo para poner mi cuerpo en orden y "volver a casa" con la satisfacción que da el haber conseguido tus objetivos, el haber realizado un buen trabajo, un gran trabajo... esas son las sensaciones que tienes cuando acabas de pedalear una buena sesión de ciclo, trabajo intenso y reconfortante. Satisfacción...

Así que ya estoy empezando el camino de mi primer objetivo, cuando lo alcance os cuento. Y como quiero ser realista, imagino que esto no dará sus frutos por lo menos hasta finales de marzo, principios de abril. Por entonces os cuento como va mi "sesión de ciclo", porque esto ya no es una dieta... es pedalear, ponerse en marcha y no parar...

Y para reafirmar que la mejor forma de perder peso es la combinación de dieta sana y equilibrada con ejercicio físico, aquí os dejo la historia de alguien que consiguió dejar de ser GORDO. Un ejemplo a seguir.

Es de lectura obligatoria. Y con fotos... que se que os gusta.

Leer y soñar...
 

martes, 18 de diciembre de 2012

21 DÍAS DESPUÉS

El martes 11 acabé el reto de los 21 días sin tomar nada de dulce/bolleria casera/industrial.

Debo decir que lo más satisfactorio de este reto ha sido el haberlo cumplido, hacía mucho tiempo que no era capaz de cumplir a rajatabla cualquier objetivo que me planteara.

Al principio controlar el ansia por el dulce después de comer me supuso un esfuerzo, un gran esfuerzo. Pero sobre todo, sobre todo,  lo más duro fue pasar mis momentos de crisis-enfados con el mundo mundial sin acabar amorrada a una bolsa de magdalenas-galletas-ensaimadas-curasanes-o-cualquier-otra-cosa que tuviera una cantidad indecente de calorías, y no parar hasta que no quedara nada.

No puedo decir que después de 21 días haya conseguido que no tomar dulce sea un hábito, me sigue apeteciendo, para que nos vamos a engañar... pero sí puedo decir que me cuesta menos renunciar a tomarlo, y cuando lo he hecho (que ha sido en dos ocasiones después de haber finalizado el reto) lo he hecho de forma más consciente y sobre todo más tranquila. Y con tranquila quiero decir que no lo he engullido, sino que lo he saboreado.

También me he dado cuenta que el tener un reto público, mejor dicho publicado en el blog, me hacía contenerme en muchas ocasiones, tuve más tentaciones de volver a comer dulce de forma habitual una vez que la fecha final del reto había pasado. Curioso ¿no?

En lo que respecta al peso, pues no han habido muchas variaciones a la baja, sólo un quilo menos. Lo que me hace plantearme dos cuestiones:

- O no comía tanto dulce/bollería como yo pensaba (y no creo que esto sea así)

- O he sustituido el dulce/bollería por otros alimentos no dulces (pan y cereales integrales, por ejemplo. Esto es más probable que lo anterior.)

Conclusión, tengo que disminuir el tamaño de mis raciones, aunque esto ya lo sabía antes... y creo que hoy por hoy, mi forma de plantearme hacer dieta ha de pasar por ir variando muy poco a poco mis hábitos no saludables.

Tendré que marcarme muchos y pequeños objetivos. Y abordarlos de uno en uno.

El primero ha sido eliminar la bolleria de mi dieta habitual, ahora tengo que mantenerlo y tomarla sólo de forma muy esporádica (celebraciones especiales, por ejemplo. Y NO, un domingo cualquiera NO es una celebración especial).

Mi próximo objetivo, cenas ligeras... se acercan fechas complicadas, pero empiezo hoy mismo.







martes, 4 de diciembre de 2012

¿Ejercicio aérobico o anaeróbico?... mejor los dos.

A pesar de la cantidad de años que llevo haciendo ejercicio, no suelo planificar mucho mis rutinas de entrenamiento, más bien me dejo llevar por lo que me apetece hacer en cada momento y suelen ser las clases colectivas (Body Pump, Body Combat, Step o Body Step, Ciclo Indoor...) me parecen más divertidas y amenas, y no por ello menos exigentes.

Para perder peso todos sabemos que no hay nada como combinar el ejercicio con un dieta de adelgazamiento, así que cuando necesito perder peso sí que me cuestiono si el ejercicio que hago es el indicado para ello.

No es que yo sea una experta en este tema, conozco lo que me han enseñado en los dos cursos que hice de monitora y lo que leo por ahí, en libros, revistas e internet. Lo que sí tengo claro es que el tema me apasiona y que en un futuro me gustaría seguir formándome en este sentido. Pero a lo que iba, hoy quería compartir aquí parte de mis pequeños conocimientos por si a alguien le interesa el tema y le puede servir.

Existen dos tipos de "combustibles" a la hora de realizar ejercicio que nuestro cuerpo utiliza como energía, por un lado el glucógeno y por el otro la grasa.

El glucógeno es un “combustible” de alta calidad y se utiliza en ejercicios de mayor intensidad o explosividad, por ejemplo, una carrera rápida, subir un puerto de montaña en bici, una sesión de pesas...
Y por otra parte tenemos la grasa, un “combustible” de baja calidad. La grasa es el "almacenaje" de las calorías sobrantes que hemos comido y que el cuerpo guarda para usarlo en otro momento ya que cuando era glucógeno no se usó como energía.
Así que si queremos utilizar esta grasa como energía al realizar ejercicio debemos hacerlo de una forma concreta, y esta es realizando un ejercicio de mayor duración a un ritmo cardiaco moderado. Ese ritmo cardiaco ronda entre el 60% y el 70% de nuestro pulso cardiaco máximo o frecuencia cardiaca máxima (FCM).

A mi parecer conocer este dato es importante si lo que buscamos con el ejercicio es perder peso y no morir en el intento...

Existen muchos factores que pueden afectar a la hora de calcular nuestra frecuencia cardíaca máxima, por ejemplo la edad, el sexo, el peso, el estado de forma o pulso en reposo, pero para no complicarnos mucho podemos aplicar esta sencilla fórmula, ya que tampoco vamos a ir siempre a las mismas pulsaciones:

FC Máxima = 220 - edad
Partiendo del valor 220, restamos nuestra edad. 
Por ejemplo, la mía sería, 220-39 (mi edad) = 181. 
Mi frecuencia cardíaca máxima sería 181 ppm (pulsaciones por minuto).

Así de simple, ahora sólo queda calcular el 60 o 70% de ese ritmo para saber a que pulsaciones hay que ir para que nuestro cuerpo use la grasa como combustible.
En mi caso estaría bien entrenar entre 108 y 126 pulsaciones por minuto (multiplicar 181 × 0,60= 108,6 y multiplicar 181 x 0.70= 126,7).
Ese es mi rango correcto para utilizar como energía la grasa a la hora de realizar ejercicio cardiovascular.

Por otra parte, no todo va a consistir en correr, hacer bici, etc... es decir, no todo va a ser ejercicio cardiovascular, no hay que dejar de lado el entrenamiento con pesas o de fuerza. Los ejercicios con pesas ayudarán a que adelgacemos con más rapidez, ya que activan el metabolismo haciéndolo más rápido, y al contrario de lo que sucede con el ejercicio aeróbico, lo mantienen activo horas después de haber realizado el ejercicio, aumentando el consumo calórico. El músculo consume mucha energía para su mantenimiento por lo que nos permite quemar grasas hasta en reposo. Hasta dos días después de haber realizado el ejercicio el músculo está recuperándose y regenerándose para poder afrontar otro esfuerzo similar al realizado. Durante ese tiempo nuestro cuerpo seguirá consumiendo calorías derivadas del ejercicio.

Resumiendo, los esfuerzos intensos nos permiten consumir más calorías, no tanto por su duración, que puede no ser prolongada, si no por el consumo de energía durante el período de recuperación, que es mayor respecto a los esfuerzos más ligeros.

El objetivo es reducir la cantidad de masa grasa que tenemos en el cuerpo, ya que ésta no consume calorías, y aumentar la masa muscular, que sí que nos ayuda a consumir más calorías.

Ahora sólo necesitamos un pulsómetro, unas gomas o pesas, y listos para entrenar!!!






jueves, 29 de noviembre de 2012

LA VERDAD SOBRE LOS ALIMENTOS

Así se llama una serie documental de la BBC que los lunes por la noche retransmite Canal 9, en concreto el de este lunes hablaba sobre algunos mitos de las dietas de adelgazamiento.

El programa giraba en torno a una pareja de mediana edad, John y Leslie, ambos con obesidad mórbida. Al comienzo del programa él pesaba 119 kgs. y ella 137. Ambos habían probado toda clase de dietas de adelgazamiento sin resultados.

Durante el programa una dietista les va recomendando una serie de cambios en sus hábitos, estos cambios habían sido probados en grupos o parejas que se sometían a estudios o pruebas, supervisados científicamente.


El primer estudio hablaba sobre el metabolismo, personas que comen lo que quieren y no engordan, ¿somos acumuladores o quemadores?

Cogían a una pareja de amigas, misma edad y mismo estilo de vida. Una de ellas come a todas horas y todo lo que le apetece (patatas, pasteles, golosinas, etc...) y está delgada.
La otra se pasa la vida a dieta y sin embargo tiene sobrepeso.
Ambas aseguran que más o menos comen lo mismo, sin embargo una tiene problemas de peso y la otra no.
Las someten a una prueba para analizar su metabolismo (ritmo al que nuestro cuerpo consume energía).
La prueba consistía en meterlas en una bolsa de plástico, tumbadas en una camilla, conectadas a un tubo y .... no me acuerdo exactamente de más cosas..
Por otra parte les daban a beber agua isotópica (comentaron además que es el agua más cara del mundo, contiene isótopos radioactivos, sobre 500 euros la botella... ahí es na). Dichos isótopos se adhieren a las ¿células o moléculas?  no lo recuerdo tampoco, dichosa memoria... la cuestión es que al orinar esos isótopos se "chivarían" de las calorías ingeridas.
El estudio concluyó que tenían metabolismos muy similares y que la chica delgada comía un 50% menos que la chica con problemas de sobrepeso.
Curioso, porque ambas tenían la sensación de que la delgada comía mucho más que la gordita. Además les indicaron que la chica delgada estaba unos 10 kilos por debajo de su peso y la otra, 10 kilos por encima de su peso.
Así que la próxima vez que oiga eso de que alguien se pasa el día comiendo y no engorda, ya sabré lo que pasa, que posiblemente me encuentre con alguien que tiene una percepción errónea de lo que realmente come. Y lo mismo si alguien me dice, yo no como casi y engordo.

El excedente de calorías se almacena en forma de grasa, si se sufre sobrepeso es porque estamos comiendo más de lo que necesitamos, que gran descubrimiento ¿verdad?

Segundo estudio, comidas que sacien. En esta ocasión cogen a 3 chicos de edades y peso similares, están en ayuno 12 horas. Los encierran en un cuarto, por separado y a cada uno le llevan una comida con las mismas calorías pero que provienen de distintos alimentos.
Chico 1: comida proteica, pollo y pasta.
Chico 2: comida grasa, pasta con una salsa calórica.
Chico 3: carbohidratos, pasta hervida y tomate.
A las dos y a las cuatro horas de haber comido les van preguntando la sensación de hambre a cada uno.

Finalmente les llevan 3 platos de pizza idénticos, el resultado es este:
Chico 1 (el de las proteínas): no come casi nada del plato de pizza.
Chico 2 (el de las grasas): se come toda la pizza y lo intenta con el plato... jejeje!!! nooooo, sólo la pizza.
Chico 3 (el de los carbohidratos): se come casi toda la pizza.

Conclusión del estudio, las proteínas (pescado, carnes, preferiblemente magras, y lácteos desnatados) sacian durante más tiempo.

Volviendo a Leslie y John, la dietista les aconseja comer carne sin grasa y que la pieza no tiene que ser más grande que la palma de la mano, y del grosor de un tarjetero. Y acompañar a la proteína de mucha fruta y verdura.

Tercer estudio, sobre el tamaño de las raciones.
Escogen a 150 personas y las invitan al cine y a palomitas. Los dividen en dos grupos y a cada uno les dan un bote de palomitas.
Grupo 1, bote de palomitas con 120 grs.
Grupo 2, bote de palomitas con 240 grs. Además en este grupo la mitad de los botes contenían palomitas hechas dos semanas atrás.

El grupo 2 (ración grande) comió hasta un 40% más que el grupo 1, a pesar de que hubo personas que manifestaron que las palomitas no estaban muy buenas y que además estaban blandas.

Conclusión del estudio, cuanto más grande más comemos.

A Leslie y John les aconsejan comer en platos pequeños para disminuir las porciones.

Cuarto estudio, ver lo que comemos. Ayuda visual.
Cogen dos grupos y les sirven para comer patas de pollo.
Al grupo 1, les recogen los huesos conforme van comiendo, siempre tienen el plato limpio de restos.
Al grupo 2, no les recogen los huesos y los restos de lo que van comiendo se van almacenando en sus platos.
Resultado del estudio, el grupo 1 (los que no tenían restos en el plato) comen un 10% más que el otro grupo.

A Leslie y John les aconsejan llevar un diario alimentario.
Escribir lo que comemos ayuda a reconocer lo que ingerimos. Al registrar lo que tomaban en el diario, John se dio cuenta que llegaba a ingerir 43 cucharadas de azúcar al día. ( A mí me costó creerlo la verdad).

Quinto estudio, beber agua antes de comer sacia.
Cogieron a dos parejas.
Pareja 1, toman un plato con pollo, champiñones y brócoli. Toman un vaso de agua antes de empezar a comer.
Les hacen conducir por el desierto y a los 45 minutos rellenan un cuestionario con la sensación de hambre que tienen.
Pareja 2, toman los mismos ingredientes del plato de la pareja 1, pero se los trituran junto al vaso de agua. Es decir, los toman en forma de sopa.
A los 45 minutos también rellenan el cuestionario y también van conduciendo por el desierto (esto del desierto no entiendo muy bien porqué, la verdad).

El resultado del estudio fue que la pareja que había tomado alimentos sólidos tenía más hambre a partir del minuto 90. Resultado, la sopa sacia más.

Además hicieron una resonancia magnética en el hospital a una persona a la que le daban de beber agua a con el estómago vacío. El agua entraba y estiraba el estómago y acto seguido salía. Es decir, el agua pasaba por el estómago sin detenerse, no permanecía en él ya que no tiene nutrientes.
Hicieron lo mismo con la sopa, y se veía entrar la sopa en el estómago, lo estiraba y permanecía allí. Como la sopa tenía nutrientes permanecía en el estómago, para que éste hiciera su trabajo.

Por supuesto hablaban todo el tiempo de sopas bajas en grasas.

La conclusión del estudio fue que el agua espesada con alimentos permanece en el estómago. Sin embargo al ingerir agua y comida por separado, el agua pasa por el estómago y se marcha, permaneciendo sólo la comida.

Sexto estudio, los lácteos ayudan a adelgazar.
Escogen a un chico para el estudio y tiene que llevar una dieta rica en calcio durante una semana. 
La semana siguiente ha de seguir una dieta baja en calcio. 
La dieta constaba ambas semanas de las mismas calorías y cantidad de grasas.

Durante dos semanas recogen los excrementos del chico (un poco marranote este estudio) y los analizan. 

Tardan unos tres meses ya que congelan las heces, las enrollan, las chafan y las cuecen (lo que yo decía una marranada). 

Bueno al grano, la cantidad de grasa excretada en heces durante la dieta rica en calcio es el doble que la cantidad excretada mientras seguía la dieta pobre en calcio.

Conclusión del estudio, el calcio reduce la absorción de las grasas (se adhiere a las grasas y se va con los excrementos al no poder digerirlo). Por supuesto hablaban de lácteos desnatados.

En cuanto a Leslie y John, al cabo de 18 semanas habían perdido:
Leslie, 15'5 kilos (17 cm) y John, 12 kilos (18 cm).

Conclusión propia, si habéis aguantado leyendo hasta aquí, os merecéis un premio!!!!  

Espero no haberos aburrido mucho y que os haya parecido interesante.

Chao!!!



lunes, 26 de noviembre de 2012

Primeros 7 días sin dulce...

Hoy hace una semana que me propuse el reto de 21 días sin dulces ni bolleria, hasta el momento estoy cumpliendo y no he sucumbido a los dulces pecados, por esa parte estoy orgullosa, peeeeeeeeero... pensaba yo que en el peso iba a notar el haber renunciado a esos pecadillos que hacia a diario, y aunque no sé seguro si he perdido algo de peso (porque soy incapaz de reunir el valor necesario para subirme a la báscula) por la ropa no noto que haya perdido nada.

Con lo cual estoy con un poco de bajón mental... creo que tengo siempre unas expectativas demasiado optimistas y claro, luego viene la cruda realidad y me da un bofetón en la cara.

Por otra parte llevo varias semanas apuntando un registro diario de lo que como, las horas a las que lo como y el ejercicio diario realizado. La única semana que he conseguido anotarlo todo -incluyendo el fin de semana- ha sido esta semana pasada, igual hago como en otros blogs y anoto aquí diariamente lo que como, no sé que hacer... a lo mejor hacerlo de forma pública me hace tener un mayor compromiso con la dieta.
Cuando veo lo que anotáis en vuestros blogs y lo comparo con lo mío... realmente como mucho. Así que dar el paso de dejar el dulce está siendo en parte un éxito y en parte un fracaso.

Esta semana sin dulce para mí ha sido difícil, pero para los demás miembros de mi casa seguro que ha sido peor. Los daños colaterales causados han sido mayores, NO ME AGUANTO NI YO, si normalmente estoy malhumorada esta semana entre el "mono" por lo dulce y que estaba en la semana previa a la menstruación... para que contaros.

Hoy sigo haciendo camino...
 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Uuuuuuuffffffff... de momento aguanto!!!

Hola a tod@s!!!

Seré breve, sólo paso por aquí a decir que                  

DE MOMENTO AGUANTO!!!!                                        

llevo 5 días sin comer ni dulces ni bollería.               

La dieta regulín regulán, algunas comidas la puedo hacer y otras no, porque sigo sin organizarme y sin tener mucho tiempo para comprar, cocinar y sobre todo para hacer dos comidas distintas cada vez que cocino. 
!Menudo rollo!

 Ayer superé una tarde de disgustos y discusiones entre madre (yo) y adolescente (mi hijo). Conseguí no darme un atracón de magdalenas que tenía en la cocina, y pase mi disgusto/enfado "a pelo". Estoy orgullosa de mi misma.

Mañana, en la comida celebramos tres cumpleaños (mis suegros y un sobrino), por lo que sospecho que además de luchar contra mi misma, voy a tener que luchar contra mi suegra diciéndome "chica por un trocito no pasa nada"... y yo sé que no es así. Con un sólo trocito que coma sé que aflora mi señora Hyde y se come hasta al doctor Jekyll... mañana será duro. Ya os contaré.

Como viene el fin de semana, os dejo algo animadito, a mi me gusta escucharla cuando salgo a correr.

 Buen finde!!!!





martes, 20 de noviembre de 2012

21 días

"Somos lo que hacemos repetidamente". Aristóteles

Según los expertos se necesitan tres semanas para crear, romper o modificar costumbres...



21 días, ese es el plazo que me doy para abandonar/cambiar "parte" de mis malas costumbres, después de esas tres semanas se supone que la acción repetida (o abandonada en mi caso) quedará interiorizada como una costumbre.

PRIMER RETO:

21 días sin comer dulces y bolleria -incluída la bolleria casera, que aunque más sana también es muy calórica- y no es compatible -en mi caso- con mi objetivo final marcado, adelgazar hasta normopeso.

La teoría parece fácil, pero la práctica nunca lo es.

¿Cómo se consigue implantar una nueva rutina de manera consciente? de nuevo, según los expertos basta con dedicar unos minutos al día, de esta manera el cerebro va asimilando esa nueva orden día tras días hasta que, después de 21 días, deja de ser un acto de voluntad para convertirse en un hábito.

Estas serán mis estrategias para adquirir mis nuevos hábitos:

-Hacerlo de uno en uno. Todo cambio supone un gran esfuerzo y si "atacamos todos los frentes" de uno en uno, mucho mejor que todos a la vez. En mi caso como tengo varios frentes a modificar, prefiero aplicar eso de divide y vencerás.

-Escribir el objetivo en un papel. En mi caso este blog.

-Ponerle fecha de inicio y final. Comencé ayer día 19.11.2012. Final del reto 10.12.2012.

-Fijar una recompensa. Comerme un donuts cuando acabe el reto. Jajajajajaja!!! Noooooo, me compraré un nuevo foulard/bufanda, que me encantan.

-Comprometerse. Por eso lo pongo aquí, lo hago público.

-Buscar apoyos. Por suerte los tengo en casa, mi maridito siempre está ahí, dispuesto a aguantar mi mala hoooooostia. Otro apoyo, este blog. Otro apoyo, Embellecethe, que de vez en cuando me "convoya" para ir al gym y hacer un par de clases.

-Reflexionar sobre los obstáculos. Mi mayor obstáculo: yo misma. Me paso el día cabreada y eso me genera ansiedad, y esa ansiedad me empujar a comer, y comer me lleva a estar gorda, y estar gorda me cabrea y ... no sigo ¿verdad?

Anotar los progresos. Primer día del reto, superado. Llevé la dieta casi bien, pero el objetivo principal que era no comer dulce/bolleria, CONSEGUIDO.

Documentarse. Lo cual hice antes de empezar este reto de 21 días.

Aprender de los fallos. Si fallo en mi nueva rutina, no me lamentaré, comenzaré otra vez. No me rendiré a la primera ni a la segunda ni a la tercera... espero no tener que añadir ni a la cuarta ni a la quinta... jajajaja!!! Analizaré en que he fallado para que no se vuelva a repetir.

Y hasta aquí mi primer objetivo. Si lo consigo el próximo será:

 21 días sin Coca-Cola.

Nos vemos!!!